Por Ronaldo Zanon
Ante la alarmante cifra de que el 30% de la ropa nueva jamás se vende, expertos reunidos en el foro “México por el Clima” demandan transparencia, apoyo al slow fashion y una Ley de Economía Circular para transformar la industria.
La industria de la moda, una de las más contaminantes a nivel global, está bajo los reflectores en México. Durante el panel “El reto climático de la moda en México”, celebrado en la primera edición del foro México por el Clima, líderes ambientales y empresariales hicieron un llamado unánime por una transformación radical e inmediata del sector.
El consenso fue claro: se necesita una “reingeniería total” de la cadena de valor para combatir la sobreproducción, donde, en una cifra que alarmó a los asistentes, el 30% de toda la ropa fabricada a nivel mundial se desecha sin haber sido vendida ni usada.
El Grito de Alarma: Datos que Preocupan
El foro, que se posiciona como el nuevo epicentro de la innovación climática en Latinoamérica, sirvió como plataforma para dimensionar la crisis. Los expertos no solo hablaron de contaminación por textiles, sino de un modelo de negocio roto que genera un desperdicio masivo incluso antes de que el producto llegue al consumidor.
Las Tres Claves para la Transformación de la Moda en México
Frente a este escenario, los panelistas delinearon las rutas críticas para el cambio:
- Transparencia Textil Absoluta y Economía Circular.
Diana Hernández, CEO de Fundamentally, fue contundente: “Necesitamos repensar todo el modelo de negocios y generar un sistema circular que no genere desperdicio”. Subrayó que la responsabilidad es doble: las marcas deben garantizar transparencia total en su cadena de suministro, y los consumidores deben ser más conscientes del origen e impacto de sus compras. Para facilitar este cambio, presentó Fundamentally Green Metrics Latam, una iniciativa que subsidia herramientas de datos de sostenibilidad y pasaportes digitales para las marcas. - Fortalecer el Slow Fashion como Motor Económico.
Mildred Partida, CEO de Culto Mar, defendió el poder del slow fashion (moda lenta) no solo como una alternativa ambiental, sino como un generador de empleos. Su llamado fue a la educación: “Es crucial impulsar la educación sobre los costos reales y la complejidad que implica producir bajo un esquema de slow fashion, de modo que las políticas y el mercado valoren la sostenibilidad”. Argumentó que, con el apoyo adecuado, estos emprendimientos pueden ser la columna vertebral de una nueva economía de la moda en México. - Una Ley que Lidere el Cambio.
Juan Carlos Carrillo, del Centro Mexicano de Derecho Ambiental (CEMDA), puso el foco en la urgencia de un marco legal robusto. Instó a ver las crisis actuales como una ventana de oportunidad para legislar. “Necesitamos una Ley en materia de Economía Circular para ahondar en obligaciones e incentivos que permitan cambiar la manera en que producimos y en que consumimos”, afirmó. Esta ley sería el motor principal para obligar a la industria a adoptar prácticas sostenibles.
Un Futuro Sostenible es Posible
Con el respaldo de Climate Group y la colaboración de la ONU, México por el Clima cerró con un mensaje de urgencia y esperanza. La transformación sistémica de cadenas de valor como la de la moda ya no es una opción, sino una necesidad para construir un futuro resiliente. México tiene la oportunidad de liderar esta transición en la región, pero el tiempo para actuar es ahora.
¿Qué significa esto para ti? Como consumidor, tu poder es enorme. Informarte sobre el origen de tu ropa, preferir marcas transparentes y optar por la calidad sobre la cantidad son acciones concretas que impulsan esta “reingeniería total” que el planeta exige.

