Por Dr. Remedio
🚨Las caídas en adultos mayores representan una de las principales amenazas para la salud y la autonomía en la tercera edad. Lejos de ser simples accidentes, estos percances pueden derivar en lesiones graves, pérdida definitiva de la movilidad, discapacidad e incluso incrementar el riesgo de mortalidad.
De acuerdo con el Dr. Felipe de Jesús Rincón Ballinas, especialista en Medicina de Rehabilitación del Hospital General de México “Eduardo Liceaga” (HGMEL), aproximadamente el 28 % de las personas mayores de 65 años ha sufrido al menos una caída. Ante este panorama, el experto hace un llamado urgente a identificar los factores de riesgo y actuar a tiempo para garantizar un envejecimiento activo y seguro.
¿Por qué son más frecuentes las caídas en las mujeres?
Las estadísticas señalan que este tipo de accidentes afecta en mayor medida a las mujeres. Esto se debe principalmente a la pérdida acelerada de masa y fuerza muscular (sarcopenia) asociada al envejecimiento.

Además, existen factores médicos y de salud que elevan el riesgo de sufrir un percance:
- Padecimientos neurológicos y musculares.
- Alteraciones directas en el equilibrio y la marcha.
- Complicaciones metabólicas derivadas de la diabetes.
El peligro está en casa: Gran parte de las caídas ocurren dentro del domicilio. Factores como pisos resbalosos, poca iluminación, obstáculos en los pasillos o el uso de calzado inadecuado son detonantes comunes que suelen pasarse por alto.
30 minutos de ejercicio: la mejor medicina preventiva
Para reducir drásticamente la probabilidad de sufrir accidentes, la estrategia principal es mantener una vida físicamente activa. La recomendación médica incluye realizar al menos 30 minutos diarios de actividad física adaptada, combinando:
- Fortalecimiento muscular.
- Ejercicios de equilibrio y flexibilidad.
- Actividad aeróbica moderada.
De acuerdo con el especialista, disciplinas como el yoga, el taichí y la caminata han demostrado ser herramientas sumamente eficaces para devolver la estabilidad al caminar.
“Nunca es tarde para comenzar un programa de ejercicio. Incluso en edades avanzadas es posible recuperar fuerza, mejorar la capacidad funcional y proteger la autonomía de los pacientes”, enfatiza el Dr. Rincón Ballinas.
¿Qué hacer ante una caída? La importancia del diagnóstico médico
Uno de los mayores errores familiares es minimizar o normalizar un tropezón en personas de la tercera edad. Esto retrasa el diagnóstico de las causas subyacentes e impide tomar medidas preventivas a tiempo.
Si una persona mayor sufre un percance, debe acudir de inmediato a una valoración médica para descartar fracturas o traumatismos internos, especialmente si se presentan síntomas como:
- Dolor intenso o persistente.
- Dificultad o imposibilidad para ponerse de pie y caminar.
- Alteraciones en el estado de alerta o confusión.
Rehabilitación adaptada a la vida real
En el Servicio de Medicina Física y Rehabilitación del HGMEL —donde la mitad de los pacientes son adultos mayores— se implementan rutinas supervisadas y programas para el hogar. Esta estrategia permite que las personas que viven en zonas alejadas o en el Estado de México puedan dar continuidad a su tratamiento sin desplazarse a diario, asegurando una recuperación exitosa desde casa.

