Por Staff AzTurismo
🐶🎬Una de las películas más aplaudidas del cine europeo finalmente llega a la cartelera mexicana. ‘El amor que permanece’ (The Love That Remains), del reconocido director islandés Hlynur Pálmason, inicia su recorrido por salas nacionales este 31 de julio, llevando consigo una historia profundamente humana… y a la nueva estrella canina del cine mundial.
La cinta no solo fue seleccionada para representar a Islandia rumbo a la 98.ª edición de los Premios Óscar en la categoría de Mejor Película Internacional, sino que además presentó a una protagonista inesperada: Panda, una pastor islandés que conquistó al jurado del Festival de Cannes, donde obtuvo la codiciada Palm Dog 2025, reconocimiento al mejor desempeño canino en pantalla.
Una separación familiar narrada con sensibilidad
La historia comienza con un accidente aparentemente inocente: dos niños juegan con arcos y flechas hasta que uno de ellos resulta herido. A partir de ese momento, la película explora las grietas emocionales de una familia integrada por una pareja en proceso de divorcio, sus tres hijos y Panda, la inseparable mascota del hogar.
Con un estilo visual que mezcla el realismo con toques de realismo mágico, Pálmason construye un relato íntimo sobre el amor, la pérdida, la paternidad y los cambios inevitables de la vida.
Una crisis masculina frente a un nuevo comienzo
El protagonista, Magnus, interpretado por Sverrir Gudnason, enfrenta el derrumbe de la imagen tradicional del padre proveedor. Marinero de profesión, se resiste a aceptar que su matrimonio ha terminado y mantiene viva la esperanza de recuperar a su familia.
En contraste, Anna, interpretada por Saga Garðarsdóttir, ha tomado la decisión definitiva de divorciarse. Artista visual dedicada al trabajo con metales oxidados, busca reconstruir su vida sin impedir que Magnus continúe formando parte de la crianza de sus hijos.
Panda, la gran revelación de Cannes
Aunque no pronuncia una sola palabra —ni necesita hacerlo— Panda se convierte en el corazón emocional de la historia.
La perrita acompaña silenciosamente a cada integrante de la familia, percibiendo los cambios y las emociones que atraviesan el hogar. Su actuación natural, expresiva y conmovedora le valió la Palm Dog, convirtiéndose en una de las grandes sensaciones del Festival de Cannes 2025.
Su presencia aporta momentos de ternura y conecta con el espectador desde la autenticidad, demostrando por qué los animales también pueden convertirse en grandes protagonistas del cine.
Un detalle que encantará a los cinéfilos
Uno de los aspectos más curiosos de la producción es que los tres niños que interpretan a los hijos de Anna y Magnus son, en realidad, los hijos del propio director Hlynur Pálmason.
Esta decisión aporta una naturalidad especial a las escenas familiares y fortalece la autenticidad emocional que caracteriza toda la película.
¿Dónde ver ‘El amor que permanece’ en México?
La película, distribuida por Lool Films, podrá verse a partir del 31 de julio en una amplia red de cines culturales y cinetecas del país, entre ellos:
- Cineteca Nacional Xoco (CDMX)
- Cineteca Nacional Chapultepec (CDMX)
- Cine Tonalá (CDMX)
- Cinemanía (CDMX)
- La Casa del Cine MX (CDMX)
- Sala Carlos Monsiváis CCU (CDMX)
- Cinematógrafo del Chopo (CDMX)
- Film Club Café (Estado de México)
- Centro Audiovisual Toluca (Estado de México)
- Cineteca FICG (Jalisco)
- Cine Mayahuel (Jalisco)
- Cineforo GDL (Jalisco)
- Interestela Cinema (Puebla)
- Cine Inminente (Puebla)
- Cineteca NL (Nuevo León)
- Sala Alternativa (Aguascalientes)
- Cineteca Alameda (San Luis Potosí)
- Cinema Casual (Celaya)
- Cineteca Tulancingo (Hidalgo)
- Beso del Búho (Culiacán)
- El Cine Club (Playa del Carmen)
- Xinoki Foro Cultural (San Cristóbal de las Casas)
- CECUT Tijuana
- Cineteca Zacatecas
Una película que invita a sentir
Más allá de la separación de una pareja, ‘El amor que permanece’ reflexiona sobre la transformación de los vínculos familiares, el papel de la paternidad, el crecimiento emocional y la capacidad de encontrar nuevos caminos cuando todo parece derrumbarse.
Con actuaciones sólidas, una fotografía que aprovecha la belleza de los paisajes islandeses y la inolvidable presencia de Panda, la cinta se perfila como una de las propuestas imperdibles del cine de autor que llega este verano a México.
